sábado, 18 de marzo de 2017

Australia da aire a 'Navantia' en el concurso por sus futuras fragatas


FERROL.- La presencia de la Cristóbal Colón en Australia, donde mañana cumplirá un mes de despliegue, sigue dando réditos tanto a la Armada como a Navantia. La firma pública, con un historial de al menos ocho contratos en los últimos dos años en el país, aprovecha la presencia de la fragata construida y con base en Ferrol para alargar su excelente relación comercial con las Antípodas, según publica hoy La Voz de Galicia.

El ministro para la Industria de Defensa, Christopher Pyne, subió ayer al buque, con el fin de inspeccionar sus capacidades y, además, escuchar las novedades sobre el adiestramiento de los marinos de la Royal Navy que aprenden a bordo a manejar la F-105, para dentro de unos meses aplicar la lección en los destructores de la clase Hobart.
«La capacidad de Navantia para poner en marcha astilleros, la larga relación de Australia con España y la capacidad de buques como la Cristóbal Colón son algunas de las razones por las que compañía española fue seleccionada para el programa de nuestras futuras fragatas», resaltó Pyne, citando el plan SEA 5000 de la Marina oceánica, que prevé la construcción de nueve buques, con un presupuesto de más de 21.000 millones de euros, que no solo incluye la fabricación de los navíos.
La empresa española se mide en la lista corta de este contrato a la firma británica BAE Systems y a la italiana Fincantieri. Sobre esto, el ministro australiano también subrayó que la F-105 «está demostrando el tipo de capacidad» que Navantia está ofreciendo en la carrera para hacerse con el pedido. En torno al próximo verano tendrá que presentar la oferta y será a principios del 2018 cuando lo adjudicará Defensa. 
En el astillero de Osborne (Adelaida), donde tuvo lugar la recepción, la compañía que dirige José Manuel Revuelta fue «fundamental para darle un giro al programa AWD», resaltó el ministro, en referencia a los citados destructores de la clase Hobart, cuyo diseño corrió a cargo de Navantia en base a la serie española de las F-100.
Pyne no fue la única autoridad que estuvo a bordo de la Cristóbal Colón en las últimas semanas. «Hemos tenido el privilegio de contar con la presencia del embajador de España en Australia, Manuel Cacho, los ministros de Asuntos Exteriores y Finanzas de Australia, representantes locales del estado de West Australia y el comandante de la flota australiana, Stuart Mayer», trasladan a La Voz de Galicia desde la F-105, y valoran esos contactos como «muy cordiales». De hecho, en Osborne, donde estarán hasta el martes, también está prevista la recepción del gobernador del sur del país y del máximo responsable de la Marina, Tim Barrett.
También visitará el buque una delegación de Navantia y técnicos de empresas australianas del sector, con las que la firma española podría establecer alianzas para el programa SEA 5000, que podría generar unos 2.500 puestos de trabajo directo en los astilleros del país, en los que Navantia gestiona los destructores. 
En lo que concierne a las maniobras, la F-105 acaba de culminar el ejercicio Ocean Explorer 17, en las que la fragata ha intercambiado conocimientos y experiencias con otras armadas. Además, durante el transcurso del mismo han embarcado en la fragata 35 marinos de la Royal Navy australiana, que colaboraron en las labores diarias de la plataforma.
La integración en el país de la dotación española ha sido «excelente», según subrayan las mismas fuentes del buque. Después del paso por Adelaida, la Cristóbal Colón tiene prevista la entrada en el puerto de Sídney para el próximo viernes.