martes, 21 de marzo de 2017

Una trama para gobernarlos a todos… / Gloria Elizo *

Los de la trama, los que de verdad saben cuáles son los límites de lo que se puede contar, saben perfectamente en qué contexto debe ser debatida la corrupción: les encantan las anécdotas, los descubrimientos casuales, las caras de sorpresa ante esas personas a las que usted se refiere: Rodrigo, Pedro Ramón, Rita, Luis sé fuerte, Gustavo… Hechos aislados para un gobierno que ya se sabe que no para de tomar medidascontrala corrupción… entre las que se incluye taparla, prescribirla, enredarla, apostar como nunca por el ascenso, la promoción, el cambio y la rotación en los juzgados.

Los de la trama, los que saben, saben de sobra lo que NO se puede contar. Todas recordamos la imagen de Rafa mintiendo sobre si Podemos quería el CNI, el ejército o la televisión. Y ahora empezamos a entrever que su rictus no era de odio. Era de pánico. Porque en medio de tanta Cubazuela del Norte –con sus informes cutres de la policía privada de la trama (porque ¡era cierto! la trama tiene su propio cuerpo de policía parapolicial)– hay mucha gente que ya hace tiempo que sabe que la corrupción no es una parte del sistema, ni siquiera un fallo del sistema. 

Sabe que la corrupción es el verdadero sistema, y que abarca en mayor o menor medida todos los aspectos relevantes de la vida pública de este país: grandes empresas, partidos políticos, bancos, medios de comunicación, juzgados y administraciones públicas. Hasta el punto de que una ingente mayoría de personas honradas ve todos los días pasar la vergüenza de sus jefes delante de su puesto de trabajo, conscientes de que no pueden hacer otra cosa que callar… o arriesgarse a ser aplastada por un sistema que expulsa sin piedad la honradez de la vida pública, que enaltece a los cómplices por encima de los competentes, fomentando estructuras mafiosas, organizaciones que en nada diferencian su patrón criminal por más o menos franjas rojigualdas que tenga su bandera, junts per los mismos testaferros, porcentajes, abogados… y por la curiosa manía de eliminar controles democráticos, distribuir publicidad institucional y repartirse fundamentalmente el dinero de todas. Mucho dinero.

La trama, los que de verdad saben, no son tantos… pero son los que de verdad han gobernado este país durante las últimas décadas. Décadas de gobierno paralelo, décadas de desgaste de las instituciones, décadas de control de la información, de identificar, controlar o destruir todos los resortes de poder. Emilio, Felipe, Juan Luis, y luego José María, Alfredo, César, Juan Miguel…  un bloque de poder que desde el principio entendió la transición y la unión europea como una palanca para hacer de la cuarta economía de Europa un cortijo extremeño al mejor estilo de Delibes.

En realidad, para que la trama subsista a décadas de cambios de gobierno, líderes y opinión pública son necesarias muchas ramificaciones. Todas organizadas, todas conectadas. Todas un secreto a susurros para los que saben…  La empresarial, la política, la judicial, la periodística, la policial. Julio, Adrián, José Manuel, Manuel, Antonio y su amigo Eduardo, el gran José y hasta un pequeño Nicolás.

Si no sabes los apellidos no eres un problema. Si los sabes eres un peligro, eres su enemigo… y harán lo imposible para que no puedas gobernar. Si no sabes que José Luis colocó a sus comisarietes en la seguridad de las principales empresas de este país y puso a Eugenio a detener a los sindicalistas que el patrón les marcaba, si ni siquiera sabes que el futuro del blanqueo es África, puedes seguir palpando la incipiente recuperación camino de la oficina del INEM, después de haber sido despedido en un ERE por culpa de los recortes y una continua reforma laboral que siempre se pretende derogar… desde la oposición.

Si no sabes por qué Rafael mueve a los fiscales, Carlos a los jueces, Mariano a los ministros, Silvio a los tertulianos… si no sabes o no quieres saber nada, siempre puedes contribuir al crecimiento del empleo en este país firmando otro contrato de fin de semana o pensar en qué gastar la subida ¡del 0,25%! de tu pensión, mientras recibes complacido tu ración de miedo a que algo pueda cambiar este gran país.

Pero si sabes muy bien quiénes son, en qué chalet del Viso encontrarlos, cuánto pagan y cuánto cobran, tenemos un mensaje para ti: hacéis bien en tratar de impedir que Podemos gobierne… pero la culpa no es de Twitter ni se arregla todo acabando con Pablo. Hay cada vez más jueces y fiscales heroicos, decenas de periodistas locos, centenares de funcionarios que ya no se callan, miles de personas dispuestas a salir a la calle y unos cuantos millones de ciudadanos demasiado indignados como para tener miedo a la Ley Mordaza…
No, las cosas no van a volver a ser como cuando Juan Carlos.


(*)  Vta 4ª del Congreso de los Diputados y secretaria de Acción Institucional de Podemos.     Ex jueza sustituta.


No hay comentarios: