sábado, 18 de marzo de 2017

Sin bypass y sin fondos europeos / Joaquín Contreras *

Desde hace apenas unos meses, las reuniones se suceden; parte de los antiguos palmeros del ´traigan el AVE como sea´ están ahora por el necesario Corredor Mediterráneo que antes no recordaban. La cosa es sumarse a las modas aunque vengan del Gobierno regional, que ha copado la sociedad civil, excepto algunas asociaciones como AMEFMUR, que se resisten a la manipulación en medio del páramo, y no es una queja sino la constatación de una realidad, a cuya presidenta, Marián Cascales, agradecemos su invitación al Encuentro por El Corredor celebrado el pasado martes. 

Creemos de justicia comenzar con esta referencia, aunque no sea de ello de lo que queremos tratar en este espacio. Desde que el ministro de Justicia, Catalá, nos diera gato por liebre siendo secretario de Infraestructuras, ¡hace ya cinco años! venimos insistiendo en dos temas: la necesidad del soterramiento en la ciudad de Murcia y la circunvalación de mercancías para Murcia y Alcantarilla en previsión de la llegada del Corredor del Mediterráneo. 

Nadie nos ha hecho caso, todo han sido palmadas en la espalda y miradas tristes diciendo que pedíamos la luna, porque no había dinero. ¿Qué luna? La misma que ha conseguido Bilbao, con una estación soterrada en doble planta, por la capacidad de todos sus partidos de andar a una, sin dudar ni un instante, y exigir, como por cierto hizo Orihuela, y ahí tenemos su convenio firmado con el Ayuntamiento que Adif sí cumplió. Pero en Murcia no se puede. La racionalidad que dicen los sumisos timoratos debe empezar por Murcia.

Pues desde aquí decimos que no, que ya está bien de servilismos, que debemos exigir lo que es nuestro. 

El soterramiento conveniado en 2006 era una infraestructura que contemplaba una estación intermodal que permitía integrar los transportes de ferrocarril, cercanías y medias distancias, y los autobuses de una región cada vez peor comunicada. Sin embargo, mientras otros insistían, aquí decidieron renunciar a ello, olvidando que la llegada en superficie de las vías de alta velocidad era un aperitivo de lo que vendría después: el Corredor Mediterráneo. 

Nosotros no lo habíamos olvidado; como no podíamos olvidar los trenes de 750 metros que dicho corredor podría traer, ni olvidamos los trenes, muchos de ellos con mercancías peligrosas, que vienen desde Cartagena haciendo temblar nuestras casas. Por ese motivo, porque no ignorábamos el futuro, veníamos pidiendo la circunvalación de mercancías, a la vez que el soterramiento de las vías en Murcia. Estas cuestiones quedaron plasmadas en una proposición no de ley aprobada en la legislatura pasada y presentada de nuevo en esta que barruntamos no se discute para que su aprobación no obligue a los Presupuestos Generales del Estado de este año. 

Esos que paree que van a financiar de nuevo los corredores Central y Atlántico en detrimento del Mediterráneo, de cuyos fondos el Gobierno central detrajo casi mil millones de euros para construir el túnel entre Atocha y Chamartín, como si Madrid hubiera perdido su centralidad y se asomara al mar que da nombre al corredor, mientras contempla este zafarrancho de combate de patronales en este rincón de España en donde, como ayer denunció la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), «los murcianos se quejan poco con lo que tienen», refiriéndose al vergonzante tren de cercanías que tardó casi dos horas en traerlos desde Alicante.

Y esta última opinión no es un invento nuestro. En los últimos meses hemos estado dando la matraca, una y otra vez, con los fondos Conectar Europa que cerraron el pasado mes de febrero. A pesar de ello, el Gobierno regional, con el que nos reunimos varias veces, no se leyó la convocatoria, como demuestran sus respuestas, y exigió con la boca chica, como hace siempre con las infraestructuras, olvidando que en la convocatoria general hubiera entrado (antes de la sección dedicada a las zonas multimodales) la solicitud para el estudio de esa circunvalación de mercancías que evitaría el cuello de botella de Murcia, denunciado por nosotros con FERRMED y tantos otros. 

Pero una vez más volveremos a ver, cuando se publiquen los proyectos que obtengan ayudas europeas, que allí estarán otras regiones que fueron más diligentes, porque la nuestra será de nuevo la olvidada por la desidia de quien debe defendernos, pero que ha sido y es incapaz de gestionar una planificación decente de las infraestructuras. 

Y hablamos de nefasta planificación, no por una osadía injustificada; lo hacemos porque por la llegada en superficie del AVE a la ciudad de Murcia, peligran las cercanías de Murcia-Lorca-Alicante, porque los media distancia con Cartagena no se transforman en cercanías, porque estamos esperando, según Bernabé, a la llegada de alta velocidad en Avant cuyo superprecio de billete único para trayectos parecidos ronda los 14 euros solo ida, porque vemos como la Variante de Camarillas sigue sin desdoblarse, ni previsión para ello, sin que hayan invertido en los túneles. 

Imaginen, queridos lectores, ¡tiemblen con la ocurrencia!, una vía de alta velocidad a Cartagena–Murcia–Albacete, que permitiera coger un AVE con destino a Madrid cada hora y que ampliara nuestra zona de influencia; unos cercanías Cieza–Cartagena, con conexión con los cercanías de Alicante-Murcia, que permitiera la llegada de alumnos a la Universidad Politécnica desde Albacete hasta Alicante. Todo ello con una estación soterrada (más barata que la de Bilbao o Vigo) dotada de estación intermodal que permitiera conectar con el autobús o con el tranvía, con unos horarios casados que permitieran conmutar transportes. 

No, no se trata de un sueño alucinante; existe en otras ciudades. Podemos imaginar todo eso porque lo hemos visto, porque es lo que le van a construir a otras regiones, para las que sí hay dinero. ¡Ya está bien de estar infrafinanciados, mal gestionados por gobernantes incapaces de demandar lo que esta Región tan rica se merece, por culpa de su sumisión dócil y servil al Gobierno central! 

Sí, señores visitantes al Encuentro por el Corredor, los murcianos vamos a quejarnos más, vamos a abandonar la parsimonia que hoy nos enmudece, porque ¡la Región de Murcia merece más!
 


(*) Presidente de la Plataforma Pro-soterramiento del AVE