sábado, 18 de marzo de 2017

Casi todo el PPRM legitima la corrupción de PAS y Valcárcel / Vizconde de la Vera Cruz *

En Lorca, todos los pasos de su Semana Santa, excepto el Blanco, que ha hecho este año por turno la designación de pregonero, están molestos porque alguien de fuera de la ciudad, polémico por muy sospechoso e imputado en los tribunales, empañe el acto previsto en los próximos días en la recién remozada colegiata de San Patricio por las seguras protestas que se van a desarrollar por la presencia del vivo de PAS en ese papel y su protagonismo en fecha tan señalada para todos los lorquinos como 'efecto llamada' a quienes protestan porque aún no haya dimitido en base a su pacto con C's para una investidura condicionada a la honestidad por obligada a la dimisión en caso contrario.

Hasta la esposa del magistrado Pérez-Templado, la encantadora y elegante Elena Ladrón de Guevara, de los Mellado de toda la vida en Lorca - condado de San Julián- e hija de un notario de Cieza, está molesta porque a su marido -ya muy cerca de la jubilación y que piensa quedarse a vivir en Murcia- le hayan endosado tal 'marrón' aunque también parece que la decisión final de este juez tan avezado será un tanto salomónica ya que mantendrá la imputación de PAS con recomendación de despenalizar alguna de sus actuaciones en el 'caso Auditorio' para que sea la sesgada Sala correspondiente del TSJ -para entendernos, Pasqual del Riquelme y el ínclito Enrique Quiñonero- quien lidie con la cuestión y asuma así su decisión antes de pronunciarse eventualmente por recurso el Tribunal Supremo, donde todavía espera a Valcárcel su buen amigo el magistrado murciano Salas por aún lejos de la jubilación.

Hoy, los compromisarios del XVI Congreso Autonómico del PPRM (esta gran farsa de apariencia democrática montada por un PAS acorralado para amedrentar a la Justicia) han legitimado con su nivel de tolerancia la corrupción incrustada en la organización desde hace un cuarto de siglo y sin renovación alguna, como es tradición en un partido único de estética congresual fascista o social-fascista, lo han resuelto 'a la búlgara', como siempre en su caso por parte de PAS históricamente, con el 96% de apoyo para el führer o gran conductor aparte de reconocer los méritos del 'gran padrino' afincado en Bruselas quien, sin embargo, no las tiene todas consigo respecto al futuro político de PAS, según sus declaraciones a la prensa acreditada hoy mismo, por mor de fiscales y magistrados en presencia contextual.

Con un discurso de retórica hueca y huera, lleno de rencor y autojustificación, nula autocrítica y sin la más mínima propuesta concreta y viable para la gestión pública de la Región de Murcia, la vacuidad y los lugares comunes han estructurado un discurso político, antiguo por grandielocuente para no decir nada -incapaz de ser concebido siquiera por el encefalograma profesional plano de la consejera portavoz-, por parte del imputado candidato único a la nueva presidencia que abandonaba Valcárcel, muy seguro éste de no tener que dar más adelante explicaciones ante los jueces a instancias de la Fiscalía y varios letrados legitimados para su personación en nombre de terceros como ciudadanos perjudicados por su gestión de 25 años seguidos. 

Vacuidad populista es el calificativo al discurso de PAS del compañero que ha cubierto la información de la cita congresual del PPRM. Y estoy absolutamente de acuerdo con él porque, oyendo al candidato a nuevo presidente, parecía estar como Blancanieves frente a su espejo repitiendo lo guapo y bueno que era ante esos niños malos acosadores que le señalan sus carencias y pillerías para mayor rabieta de quien cree estar en posesión de la verdad absoluta para consumo de un gentío traido esta mañana de los pueblos y destilar ante ellos un discurso más propio de Puerto Hurraco que de Yecla, Alcantarilla o San Javier en una forma de regresión sociológica que dejará comparativamente mejor a su antecesor por no hablar ya del líder natural de la derecha murciana, Calero, cuyos peones han terminado de ser laminados por la nueva 'joven guardia parda' que irrumpe desde el dedo índice lumbrerense.

Vacas sagradas del 'valcardelato permanecen en primera línea del PPRM: la mujer mano derecha del gran alcalde imputado; la pródiga Patricia; el buldog de La Unión que a nadie convence en la calle; el eterno senador de Pinatar; el enigmático granadino Ujaldón; la pava de Jumilla; la bienpagá del barrio de San Antolín; el pinchaculos voceras; la diputada rubia y silenciosa; el ceheginero imposible; el cartagenero colaboracionista; el suegro oportuno para la ocasión; el boticario imprevisible; el padrino del camión; el alcalde de los varios esqueletos en el armario; el alcalde postulador de PAS; el secretario prolongación del oriolano minso; el pitufo de todas las situaciones o el cartagenero del clan de Pilar, a mejor gloria de El Cebollino forman su guardia pretoriana, casi todos llenos de porquería en cantidad suficiente para esgrimirlo como mérito al servicio de la mafia política que se ha hecho con la Región y no la suelta. Luego quedan otros que van de pura comparsa por más que argumenten que son levadura de regeneración desde sus posiciones en Madrid e igualmente enmierdados por el nuevo y orondo führer de la rambla de Nogalte.

La guinda de un pastel trufado interiormente de cicuta no pasa de ser un maquillaje a base de jóvenes figuras absolutamente irrelevantes y sin poder social alguno anterior (López Miras, Víctor Martínez y otros) con la pura intención de confundir a la opinión pública regional con un ligero y superficial 'lifting' para una aparente regeneración y rejuvenecimiento de un partido pendiente de refundación y en el que todavía permanecen a los mandos personajes tan siniestros como Hernández Filardi, Francisco Bernabé, Mari Carmen Pelegrín, Pedro José Pérez, Javier Iniesta, Francisco Porto, José Ballesta, Eduardo Martínez-Oliva, Concha Ruíz, Domingo Segado, Francisco Jódar, Salvador Marín y Antonio Sánchez-Solis, todos anclados en el franquismo político más genuino sin mayor disimulo y en sus procedimientos antidemocráticos habituales sin rubor alguno. 

En el campo de batalla también quedan los cadáveres politicos de quienes nunca jalearon a PAS conscientes de sus piés de barro a medio plazo. En primer lugar los neofranquistas recalcitrantes Alberto Garre (ha dado lugar a que lo echen por no dimitir antes) y José Joaquín Peñarrubia, seguidos de los ex parlamentarios nacionales  Juan Carlos Ruíz y Belén Fernández-Delgado, la penalmente problemática Pilar Barreiro, el muy cuestionado Antonio Sánchez Carrillo (se queda sólo como espía de Valcárcel en el Comité Ejecutivo ya sin el control de las listas electorales) y su protegido e imputado Miguel Ángel Cámara; el ex concejal de Hacienda en Murcia ya desimputado, Joaquín Moya-Angeler y el políticamente fugaz 'aznarista' , Jaime García-Legaz, víctima directa del 'pequeño Nicolás' y del sórdido mundo que representa a ciertos niveles del PP madrileño este joven oriundo de Javalí Nuevo. 

Tampoco ha salido muy bien parado de este congreso el universo de la UCAM, que hoy vive su primera gran crisis por mor de la matrícula menguante, versus la tesorería, con la consiguiente huída de profesorado no dispuesto a esperar mucho para cobrar la nómina cada mes y sabedor de que Roma ya actúa en silencio, lo que también explicaría que el tal Mendoza también lo guarde aconsejado desde el mismo Vaticano por el preocupante y famoso 'lobby' que viene sosteniendo de años al viejo culturista valenciano, luego afincado en Cartagena y posteriormente en Murcia. PAS ha intuido el riesgo y ha olvidado a uno de sus padrinos en este trance difícil para toda la mafia nostra que ha hecho presa en la Región desde hace un cuarto de siglo.

En definitiva PAS es políticamente tan egoista que ha optado por 'yo o el caos', sin importarle un pimiento la suerte de quién le aupó, la derecha sociológica murciana en general, su propio partido, la Región de Murcia en su conjunto y España como unidad de destino en lo universal, él que, como buen farsante, va de patriota por la vida y por la calle con el único ánimo de perpetuarse en el poder con el apoyo de interesados, incautos y gentes mal informadas por tan ignorantes como el entorno de donde ha salido en Puerto Lumbreras este enfermizo impostor, sin oficio ni profesión anterior a la política, y que aspira a vivir de ella toda su existencia utilizando al que pueda en cada una de las fases de vida pública para, de vez en cuando, soltar detritus humano de su alrededor en un ciclo perverso propio del mediocre personaje que no tiene donde ir si no es quemando a compañeros de viaje y esquilmando bolsillos ajenos desde una nula capacidad de gestión. 

Veremos hasta donde es capaz de llegar si no se le corta antes la escapada a este caradura de pueblo que es PAS, creído ahora de ser el más listo del lugar con sus tomaduras de pelo a pequeña y gran escala. Porque un garrulo de tal catadura moral política es absolutamente incapaz de rascar votos urbanos y de menores de 65 años aunque sea en una región tan agraria y atrasada como la nuestra donde hasta el momento hayan proliferado en ella todo tipo de especímenes como Hernández-Ros, María Antonia Martínez o Ramón Luis Valcárcel, sin olvidarnos del ex presidente de la Asamblea Regional y ex alcalde de Lorca, Miguel Navarro Molina.



(*) Pseudónimo de un veterano periodista
      relacionado desde su infancia con Caravaca de la Cruz.