viernes, 17 de marzo de 2017

El Frob renuncia a recuperar las ayudas de Bankia y BMN


MADRID.- El Frob ha renunciado al objetivo de recuperar todas las ayudas públicas concedidas a Bankia y BMN, que ascienden a 24.100 millones de euros, una vez ambas entidades se fusionen. Fuentes del organismo dependiente del Ministerio de Economía reconocieron este jueves a El Economista que lo único a lo que se pueden comprometer es a conseguir el máximo dinero posible y que la integración de las dos nacionalizadas sirva para generar valor, después de haber rechazado la oferta de 1.061 millones de euros.

El fondo de rescate, que controla el 65% del capital de sendos grupos financieros, confía en volver a colocar paquetes de Bankia después de que se haya completado la absorción y haber salido del capital antes de finales de 2019, plazo máximo que fija la ley. 
Tras las subidas de los últimos días, la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri tiene un valor de mercado de 12.150 millones, por lo que el Frob conseguiría apenas 7.900 millones por su participación. Un importe que crecerá, previsiblemente, con la fusión de BMN, cuya aportación máxima, según el asesor independiente contratado por el Frob, será de unos 1.090 millones, incluyendo los 401 millones de sinergias.
En los próximos meses los consejos de Bankia y BMN determinarán la ecuación de canje con la que se materializará la operación. Desde el Frob señalan, eso sí, que estarán atentos a que la propuesta sea razonable, es decir, que no sea muy baja. Pero no descartan que Bankia pueda valorar BMN por debajo de la oferta realizada por el único postor que ha tenido el proceso competitivo por el grupo que lidera la antigua Caja Murcia.
Por otra parte, el Frob ha enviado a la Fiscalía nueve operaciones sospechosas de delitos realizadas por Caja Duero y Caja España, además de una de Sa Nostra -perteneciente a BMN-.
Según el organismo público, los perjuicios económicos de las transacciones de las dos entidades castellano y leonesas ascienden a 120 millones de euros y se refieren, principalmente, a créditos refinanciados para la adquisición de inmuebles por parte de algunas compañías. La de Sa Nostra también procede de una financiación. Todas las operaciones irregulares son de 2010 o de ejercicios anteriores.