viernes, 14 de abril de 2017

Murcia, tierra de perdón / Rosa Roda *

"Mata al rey y vete a Murcia" reza la frase desde la Edad Media en que Murcia es reconquistada, pero los repobladores cristianos no quieren habitar en una tierra de frontera  con el Islam, el reino de Aragón y el mar. Demasiados peligros habiendo tierras más seguras que repoblar en Castilla. Lo que obliga a Alfonso X a poner en marcha un privilegio real y es que se perdonaban todas las deudas con el rey, tanto de robo como de sangre, acaecidas en cualquier reino a cambio de que el perdonado viviera y defendiera la tierra murciana. Un privilegio que Alfonso X tuvo que anular el 10 de agosto de 1268 para los naturales del reino de Aragón, no para el resto, después de que Jaime I reclamara al asesino de su sobrino, refugiado en Murcia.

Murcia se convirtió así en el hogar de prófugos de la justicia o condenados a muerte y penas de destierro a cambio de pasar un tiempo defendiendo a capa y espada sus castillos continuamente expuestos a las embestidas musulmanas. El privilegio del perdón forjó así el carácter de una sociedad guerrera y dura donde nadie preguntaba por el pasado de nadie. Un lugar perfecto para quien quisiera desaparecer y volver a empezar.

Los problemas pendientes. Pero esa sociedad guerrera capaz de manifestarse multitudinariamente tras el asesinato del policía nacional Ángel García Rabadán con el lema «ETA marranos, aquí estamos los murcianos» (ese lema no hay quien lo supere, dice la colaboradora de Onda Cero Rosa Belmonte) ha transmutado en una socieda dócil, sumisa, complaciente puede que por ignorancia y desconocimiento. Una sociedad que permite que sus políticos mientan de manera reiterada y descarada sin consecuencias reseñables, o que el presidente de toda una confederación de empresarios, José María Albarrracín fuese capaz de decir como dijo del último presidente autonómico, Pedro Antonio Sánchez: «¡Es el mejor presidente que ha tenido la Región de Murcia!», aunque solo llevaba tres meses en el cargo ¿Para qué esforzarse, diría PAS, si ya soy el mejor? 

En eso parece que se han convertido determinados colectivos empresariales y sindicales: en aduladores y en desactivadores de manifestaciones incómodas. Albarracín, aunque es presidente de la Mesa del Agua, no pudo frenar los trescientos tractores de agricultores del Campo de Cartagena (y venían doscientos más) que durante más de veinticuatro horas colapsaron el centro de Murcia para exigir soluciones al Mar Menor y a la falta de agua tras nueve meses de inacción por parte del ministerio de Agricultura. Una protesta en la que se implicaron hasta doce organizaciones de lo más variopinto (pescadores, vecinos, ecologistas, agricultores...) pero que no contó con el apoyo de COEC ni de CROEM.

El AVE, me temo, volverá a ser un promesa electoral en 2019 aunque el ya expresidente autonómico anunció su llegada en enero de 2016. Y antes que él lo hizo el hoy diputado Bernabé, quien aseguró que en diciembre de 2015 iría en AVE a Madrid a tomarse las uvas de Nochevieja. Desde entonces lo apodan Paco El Uvas. El soterramiento no está ni se le espera. Ni un euro en los PGE de este año 2017. El Corredor del Mediterraéno se paraliza porque el Gobierno de Rajoy ha decidido apostar por el norte. Los AVE al País Vasco, Asturias, Galicia y Santander se llevan el grueso de los presupuestos de Fomento este año mientras que el Corredor Mediterráneo se lleva un hachazo de setecientos millones, lo que evidencia por dónde se han pasado Rajoy y el ministro Íñigo de la Serna las exigencias de los empresarios catalanes, valencianos y murcianos. ¿Se dice pasar por el forro?

Del agua que nunca llega qué decir. Pues que parece cierto que el PP ha prohibido hablar de trasvases, aunque son la única solución. El aeropuerto de Corvera sigue liado en tribunales mientras Aena gasta una pasta en publicidad promocionando el aeropuerto público de San Javier. Del Mar Menor, mejor no hablamos. Por muchos paseos en barco que se dé la COEC haciendo fotos y contando que el agua está más clara, la laguna salada sigue en la UCI. Una mar contaminado durante años no se aclara en pocos meses. El vertido cero es un espejismo.

La reforma de la financiación autonómica sigue siendo una declaración de intenciones mientras la deuda regional engorda y asfixia nuestro futuro. Cada murciano tendría que trabajar 106 días para pagar la deuda regional. Del macropuerto de contenedores de El Gorguel sabemos lo que dice el presidente de la Autoridad Portuaria, Antonio Sevilla, cada vez con menos convicción, y es que en 2020 comienzan las obras, aunque sabe que no es verdad porque no ha sido declarado proyecto prioritario por el gobierno de Rajoy ¿Por qué?

Pues según el ex presidente de la Autoridad Portuaria, Adrián Ángel Viudes, porque Valcárcel cedió a las exigencias del valenciano Esteban González Pons para lograr un escaño en el Parlamento Europeo. Según Viudes, a Valcárcel le pidieron que dejara morir El Gorguel porque habría hecho demasiada competencia al puerto de Valencia. Eso asegura Viudes que le confirmaron en Puertos del Estado. Solo la regeneración de la bahía de Portmán parece que ha empezado a desatascarse, aunque sin demasiada prisa.

La Región de Murcia, oficialmente, ya no ofrece el privilegio del perdón a malhechores, pero lo perdona todo. Qué otra región tiene desde hace años una autovía del bancal que acaba en un huerto de limoneros. Se ha vendido tanto humo que vivimos ahumados y anestesiados a base de selfies. ¿Hemos olvidado la Paramount o Contempolis? En una tierra con verdaderos problemas de comprensión lectora entre su población escolar y adulta (puede que ese sea el origen de todo) una consejera de Cultura se puede permitir  anunciar en agosto de 2016 un plan de fomento de la lectura, que volvió a anunciar en diciembre de 2016 como «el plan más ambicioso del país», pero sin entrar en detalles. 

Cuatro meses más tarde, en abril de 2017, según respuesta oficial de la Administración regional, «el plan sigue en fase de estudio y elaboración por parte de los técnicos. Gracias por su interes». Del ambicioso plan solo hay un apunte presupuestario de 110.000 euros de los que a 28 de febrero de 2017 no se ha gastado ni un euro porque no hay plan. Y aunque lo hubiese, con 110.000 euros (el País Vasco destinó 650.00 euros en 2016 para reposición de fondos bibliográficos) las 220 bibliotecas de institutos y públicas tocarían a 450 euros. Al precio medio de un libro, como mucho da para 22 libros cada una.

La encuesta fantasma. No sé si es verdad que en plena crisis política por el caso Auditorio  y ante la  amenaza de una moción de censura, el PP encargó a Sigma Dos una encuesta electoral que le quitaba entre 3 y 4 escaños y otorgaba a un supuesto partido regional encabezado por Alberto Garre un total de 5 escaños. Se habla de ese sondeo, pero no se ha publicado. Debe ser alto secreto. Pero de ser cierto, no concluye nada descabellado. 

Entre unos y otros, pero sobre todo por la suma de errores que encadena Rajoy con Murcia, se está creando un caldo de cultivo propicio para que irrumpa en la región un partido estilo Revilla en Cantabria. Un destacado catedrático de la UPCT con la cabeza muy bien amueblada me comentaba recientemente que muchos votantes de derechas siguen votando al PP porque no ven otra opción seria y factible. Mucha gente cree que Garre, aunque no tiene la gracia del cántabro, podría ser esa opción aunque haya quien le llame esperpento por acudir a saludar a los agricultores de Cartagena que exigían agua frente a la delegación del Gobierno donde fue recibido al grito de ¡Presidente! ¡Presidente! 

¡Mata al rey y vete a Murcia! dicen a veces en tono despectivo de una región de gente luchadora que merece mucho más de lo que recibe, pero para eso es necesaria una sociedad más culta, crítica, comprometida y menos sumisa. Leer ayuda.


(*) Periodista y jefa de Informativos de Onda Cero en Murcia 



1 comentario:

Pepe Alcaraz dijo...

Sobre todo menos sumida.